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A la Bruja Verde que no se salvó

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Qué puedo hacer para no necesitar tu presencia en los días de mi vida, qué debo hacer para impregnar tu sabor en mi labios y no tener que atormentarte volviendo por una gota nueva de tu dulce saliva. Cómo hacer para dosificar tu aroma en el oxígeno que nutre mis pulmones.  En cada intersticio, de cada espacio, de cada lugar existe algo que evoca tu recuerdo y abre los caminos del cielo como un paisaje lejano al que no puedo llegar sin antes haberme convertido en El Hombre, donde por instantes quedo catatónico imaginando que en ese cielo lejano vuelo contigo, Mujer que vuelas.  El hogar donde habito ha vuelto a ser algo familiar, grato y conocido, y a pesar de todo, el único lugar que concibo mi verdadero hogar es tu pecho abierto y desnudo que me ofrece su alma impoluta y sanadora.  Mis manos, las que siempre han sido tibias, están solas y desacostumbradamente frías ahora que las tuyas no las abrigan, y mi pecho de fuego se siente helado cuando la den...

CIERRO LOS OJOS Y ESTAS

Cierro los ojos y estas, eres tú. Cierro los ojos y el perfume que quiero,  el que elijes,  lo dispensa tu pecho sobre mi pecho,  y en el lugar desocupado se hace presente una Mujer. Una mujer que me ama,  que se muere de ganas de que la apreté entre mis brazos,  que desliza caricias por la piel, seda en celo. Los rezongos de su voz confunden las palabras, las envuelven, las liberan, ¿Es tu voz, es tu rezongo? … Me obligo a no pensarte para cerrar la caja del deseo  que deja volar un millón de mariposas en el cielo oscuro de la distancia  y con cada una se lleva trocitos de mi descanso. ¿Tú, qué andarás haciendo? ¿Por qué lugar caminarán tus ojos? Qué importa todo cuando cierro los ojos y estás,  qué importa incluso si no estás de veras,  si cuando cierro los ojos son tus labios que se apoyan en mis labios, suavemente.  Los labios que se entibian, que se mojan,  que entran en ebulli...

Amigue

Amigue, te escribo ahora un poco ebrio. Sé que en este momento te sientes tan sole como yo, o tal vez lo creo... si estoy equivocado dímelo. Transitar la vida con la mano extendida esperando otra mano que transita por la vida con su mano extendida. Será justo para nuestra mano, y para aquella mano transitar asoladas, desgastadas, maltratadas y solas? No te pasa a ti lo mismo? no transitas solitaria, incomprendida y resignada? no te rodeas de mentes insuficientes, tozudas y obtusas.? no te sumerges entre ellas reclamándoles,  o quizás suplicando, por un instante de comprensión, esperando un reflejo,  añorando oír el digno rebate de una idea  -no de esos rebatuchos pusilánimes que lanzan como ilustres escupitajos- Catatónica, a la expectativa de escuchar que podrías estar equivocada,  o que podrías tener razón, o simplemente ser escuchada; como aquella vez hace años cuando te apasionabas por Lacan y me explicabas vehemente que "él le...

inspiración procrástinada

Eres astro recostado que suda mares cíclope arrodillado que me abraza tu boca preparada a la batalla quiere reír y no puede. quiere gritar y muerde. Dame ese bosquejo horizontal que esboza la silueta de tu alma, perlas filosas que acribillan tus labios ...entonces abre la boca. caleidoscopios son tus pupilas al morir en cada espasmo. bestias del tiempo nos obligan a coincidir bolas de nieves cubren tu vientre, se desdibuja el rostro, ya no eres ya no están artesanas manos que desmenuzan intempestivos deseos. Rondas infantiles ahora nos marean. fuegos efímeros meciendo la alcoba. agricultores de sabios ardores lascivos fósforos encienden tu alma al tocarte, mi mano se inmola sacrificios mundanos son las huellas rojas de las ásperas palmas.

La llorona

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Estando despierta tus ojos duermen porque aprendiste a llorar sin lágrimas a llorar de sonrisas, llorar de aburrimiento, llorar de vacío  -especialmente de vacío- a llorar todo el tiempo sin descanso a llorarlo todo sin humedecer las mejillas. Alguna vez aun inmadura te encontraste en sequía, ahora -por miedo instintivo- atesoras las lágrimas  para aquellos llantos de artista en la madrugada, en esos sublimes estallidos de eros y tánatos, luego de acabadas dos botellas, con labios purpuras y mirada perdida. Por eso tu llanto seco no acaba y tus ojos viven cansados, parpados pesados de grilletes esclavos del llanto que no empieza y no termina.

País Solidario.

Dímelo en la cara...    El fin del 2013 vino con una ola decesos, mucha gente fenecida llenó de lápidas “mememorfoseadas” en los cibercuchitriles, nuestras olvidadizas conciencias se vieron una vez más expuestas hasta el tuétano a culpas de escaparate y lágrimas de cartón (de esas que vienen en pegatinas brillantes que te las acomodas bajo los ojos para que parezcan un llanto verdadero pero a la moda)… Qué sería de la vida de aquellos pobres seres humanos quienes como sacaditos del final de Bambie tuvieron que despedir a aquel mega filántropo gringo de ojitos celestes celestiales y cabellos de 24 kilates, quién fuera reconocido 100 veces no por su belleza estándar indiscutida sino por sus actos de CARIDAD  y es que claro, ser un héroe anónimo esta out lo que se usa ahora es donar algún pequeño porcentaje residual de las millonarias utilidades habidas de alguna película que establezca en el inconsciente colectivo normas de estética “new revolution” q...

Intercambio

Mis pertenencias están en el cielo, en el cofre de tierra seca adornado de pisadas, en el saludo obrero de un desapasionado. Allá en lo alto, lo sideral de la nada confunde las voces con el libidinal maullido de los gatos de la luna, y en algún voraz vacío que me conforta en voraces dentelladas padece de autopsia una mano franca. Acá mas abajo y mas mundano, en la tangibilidad terrenal, he renunciado a todo porque todo me ha renunciado. El abrazo fraterno con sus condiciones el beso amoroso con lascivas promesas la sonrisa agradable en busca de tiempo La contraprestación reciproca de los perdedores el intercambio de angustias de los felices, el cementerio de las ternuras del antihedonista. Dónde queda la dirección de aquel ser que no somos. fuera del tener, del dar o del hacer. postergamos nuestra existencia arrodillados ante el miedo, ese miedo bautista de valentías, refugiados en la espera en la búsqueda de ese desconocido cobarde -tan cobarde co...